Nombre

Seguimiento continuo (frecuencia de días, no semanas).

Descripción

La intensidad y frecuencia del seguimiento depende del contexto del trabajo, y en particular depende de si la demanda es o no planificable. Cuando la demanda NO es planificable el seguimiento se basará en la visualización del estado del trabajo y en métricas de flujo de trabajo terminado (por ejemplo, unidades de trabajo terminadas por unidad de tiempo, tiempo de procesamiento, o tiempo de entrega desde que se solicitó el trabajo). Si la demanda es en cierta medida planificable, adicionalmente como seguimiento podemos contrastar el progreso del trabajo con el trabajo restante para el período planificado, comprobando si es posible cumplir los acuerdos respecto de la entrega.

Un ejemplo de una situación con la anti-práctica es el siguiente: hacer el seguimiento cada 2 o 3 semanas. Mientras menos frecuente sea el seguimiento mayor puede ser la desviación respecto de lo esperado, en proyectos en los cuales existen muchos cambios, el seguimiento continuo y frecuente es esencial. Además, es importante que el equipo al completo se interese por el seguimiento, tanto a nivel de las actividades encargadas a cada integrante como a nivel de los compromisos del equipo.

 

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