Nombre

Establecer pautas para gestionar convenientemente el re-trabajo.

Descripción

El re-trabajo corresponde al esfuerzo gastado por volver a repetir alguna actividad asociada a un trabajo por haberse detectado defectos durante el proceso. Evidentemente el re-trabajo tiene una connotación negativa y constituye una medida importante para evaluar el desempeño de un proceso. Si bien, y dependiendo del contexto de trabajo, el re-trabajo suele ser inevitable, el objetivo es reducirlo a su mínima expresión. Esta práctica no proporciona la solución sino que más bien enfatiza el hecho que el equipo debe tener claramente establecidas pautas para actuar frente a situaciones de re-trabajo. Cuestiones tales como la priorización del trabajo asociado a corrección de fallos, o cualquier otro tratamiento específico para el re-trabajo debe estar consensuado por todo el equipo. Estas pautas deben evaluarse y mejorarse continuamente.

Un ejemplo de situación con la anti-práctica es el siguiente: el tester A tiene por costumbre devolver la unidad de trabajo al programador cada vez que detecta un fallo, por otra parte, el tester B lo que hacer es detectar todos los fallos y luego devolver la unidad de trabajo al programador. Ambas estrategias parecen razonables, sin embargo, cada una tiene sus ventajas y desventajas dependiendo de por ejemplo: el número de pruebas asociadas a la unidad de trabajo, si el tester puede continuar probando después de detectar fallos, si como parte del trabajo se incluye automatización de pruebas, etc. En este caso, dependiendo del contexto del producto o servicio, de la unidad de trabajo, y de sus pruebas, podría ser más aconsejable una u otra estrategia.

 

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